Cuando Alejandro González empezó a estudiar francés descubrió que tenía facilidad para los idiomas. Eso, sumado a su afición por la literatura rusa terminaron por definir su vocación. Fue a principios de los ’90, justo cuando Rusia retrocedió en la escena internacional.

Gonzalez es Licenciado en Sociología (UBA)  y realizó estudios de posgrado en la Facultad de Filología de la Universidad de Petrozavodsk, Rusia. Eslavista, investigador y traductor científico-literario.

Vivió en San Petersburgo entre 2006 y 2014.

Lo que más le impactó de Rusia fue anterior al viaje: el descubrimiento de su lengua. Ese embrujo dura hasta el día de hoy. No viajó a Rusia con ideas preconcebidas, entonces no hubo grandes sorpresas. Viviendo allá, pudo valorar la sensibilidad que tienen los rusos por la belleza, el amor que cultivan por su lengua y por sus letras.

Ha publicado artículos en Rusia, Argentina y México sobre teoría social, traducción y literatura rusa. Forma parte del programa Lectura Mundi de la Universidad de San Martín. Docente en las Maestrías de Estudios Literarios y Literaturas Comparadas de la UBA. Preside la Sociedad Argentina Dostoievski. Ha traducido más de 30 títulos en Argentina, Chile y España.

Ganó el prestigioso Premio Lee Rusia / Read Russia por el Instituto de Traducción de Rusia por su traducción de “El doble” de Fedor Dostoievski para la editorial Eterna Cadencia.

Uno de los libros que más le gustaron últimamente, de no ficción es «Russie-Occident. Une guerre de mille ans. La russophobie de Charlemagne à la crise ukrainienne», de Guy Mettan, publicado en mayo en París. Le pareció un magnífico recorrido por las representaciones occidentales de Rusia.