Betina González, mujer bonaerense, oriunda de San Martín, supo dejarse seducir por las enormes bibliotecas de las universidades norteamericanas mientras cursaba su magíster en Escritura Creativa en la Universidad de Texas, y luego su doctorado en Literatura Latinoamericana en Universidad de Pittsburgh. Pero no abandonó su capacidad de observación crítica. Cuenta que muchos de los que se consideran “estadounidenses medios” ignoran al resto del mundo y, en ocasiones, a su propio país. En una clase de doctorado se encontró con que había alumnos que no sabían lo que era el FMI. Claro, total a ellos, ¿en qué les influye? dice Betina. Otra vez, un alumno intentó convencerla de que en Argentina hablábamos portugués.
Es una escritora multipremiada. Ganadora del Premio Clarín Novela 2006 con “Arte menor”, publicó también el libro de relatos “Juegos de playa”, ganador del Segundo Premio Fondo Nacional de las Artes en el mismo año, y “Las poseídas”, que en 2012 recibió el Premio Tusquets de Novela.
Trabaja como profesora de Escritura y de Semiótica en la Universidad de Buenos Aires, y participa de distintos proyectos de investigación. Entre los últimos libros que leyó, la fascinó «Molinari Baila» de Beatriz Vignoli. Antes ya había leído «Nadie sabe adónde va la noche» y «Reality» y por eso hace un reclamo: ¿qué esperan los suplementos culturales para dedicarle a la rosarina una doble página?