De chica, Carina Circosta adoraba los almanaques religiosos de su abuela (que luego, descubrió, eran de Rafael) y el arte egipcio que vio en la escuela primaria. Años más tarde, una compañera de taller de dibujo la entusiasmó con la idea de adquirir una mirada más crítica sobre el arte en la Facultad de Filosofía y Letras. Se graduó como Licenciada y Profesora de Artes (UBA) y, luego, como Magíster en Estudios Latinoamericanos (CEL-UNSAM).

En este momento, está completando su doctorado.

Da clases en muchas materias: es JTP de “Historia de las Artes Visuales IV-V” del IUNA; Ayudante de 1° de “Sociología y Antropología del Arte” e “Historia del Arte Precolombino” (FfyL-UBA), entre otras.

Es miembro del GESAC: Grupo de Estudios Sociales del Arte y la Cultura (FFyL-UBA) e investigadora en proyectos UBACYT y UBANEX (UBA). Participa en Congresos y Jornadas y publicó sobre temas de arte argentino, indígena y popular. Co-directora de la “Revista Lindes. Estudios Sociales del Arte y la Cultura”.

La carrera le dio elementos para entender el proceso del arte más allá y más acá de las obras, encontrarse con una historia que cuenta las relaciones del arte con la política, con los poderes y saberes dominantes; conocer herramientas teóricas para entender las jerarquías y las diferencias de las producciones artísticas de los diferentes pueblos y grupos.

Mientras estudiaba, el libro que más le impactó fue «La guerra de las imágenes» de Serge Gruzinski. Aún preserva esas fotocopias en su caja de apuntes.