A Ignacio Chausis siempre le gustó leer. Del periodismo económico lo apasiona cuando logra, según sus precisas palabras “desnaturalizar ciertos dogmas del discurso dominante a partir de datos concretos”. En criollo, dice, se refiere a cuando no busca ser obsecuente ni con el Gobierno ni con el empresariado. El análisis de variables micro y macro-económicas no le interesan tanto. Lo suyo es indagar en las zonas grises del capitalismo, detectar quien gana y quien pierde en la economía real detrás del discurso. Fanático de Boca, le molestan particularmente los periodistas vedettes.

Se recibió de licenciado en Ciencias Políticas en 2005 y arrancó la maestría en Sociología Económica de la UNSAM. Todavía debe la tesis.

Trabajó en una empresa de análisis de medios y contenidos, colaboró en revistas económicas y actualmente es redactor especial en la sección de economía de Tiempo Argentino. Aplicado, después de estudiar inglés se dedicó a aprender alemán.

De los libro que leyó últimamente, rescata las biografías de Galimberti (Caballero, Larraquy) o la de Jacobo Timerman (Graciela Mochkofsky). “Sobresalen por el nivel de exhaustividad a la hora de investigar, son rigurosos, muestran las ambigüedades de personalidades complejas. En el plano de la ficción, elige «Dos veces junio», de Martín Kohan,  «Sostiene Pereyra», de Antonio Tabucchi, y «De Músicos y Relojeros», de Alicia Steimberg.

Ayer le pasaron cosas buenas: El 140 llegó rápido, pudo viajar sentado y, al entrar a su casa, descubrió que su mujer lo esperaba con milanesas.