Julieta De Marziani tenía 23 años y estaba desempleada. Le dijeron que había un laboratorio “de algo”, con horario corrido y  buenos sueldos y fue. Era un laboratorio fotográfico. La aceptaron por ser estudiante de Bellas Artes, por reconocer en una foto la «dominante»:  el color magenta le dio el puesto. Se enamoró de la fotografía.

Trabajó en Revista Vientitrés, fue editora de fotografía del Diario Diagonales y trabajó más de 10 años en el Diario El Día de La Plata. Actualmente, es subeditora de arte en Anfibia y la fotógrafa de la Presidencia de la Universidad Nacional de La Plata. 

Hace poquito nació su nieta Vera y ver su sonrisa es lo mejor que le viene pasando en estas últimas semanas.