Nora Lezano pensaba ser bióloga.
Después dejó de pensarlo y rompió su libreta universitaria con desprolijidad metódica.
De chica soñaba con viajar a la Luna. Siempre lleva un cuadernito donde anota y escribe cosas.
Tiene mala memoria. Escribió un libro: «Sin sueño se duerme también».
Saca fotos sin culpa.