Habilidoso ya de chico, Sebastián Rosés era envidiado por sus compañeritos de escuela. A él le salía mejor y más rápido que a nadie hacer todo tipo de edificios de cartón, autopistas de hilos de coser, robots de hojalata, retablos para títeres, y también dibujar en un cuaderno las películas que veía en las matinée de los cines de Adrogué.

Con pequeña alma rockstar, Sebastián solía quemar sus creaciones de cartón cuando se aburría de jugar con ellas. Ya no lo hace; convirtió esos juegos en su profesión.

Es escenógrafo y director de arte en Cine, TV, Teatro y Publicidad y participó en tantos proyectos, muchos de ellos premiados, que es imposible reproducirlos todos en este espacio, aunque

pueden consultarse en su web. Fue el director de arte en la mítica serie «Okupas» y de la ya clásica película «Pizza birra faso».

Últimamente, hizo la dirección de arte de la miniserie “Televisión por la inclusión”, de la película “Violeta se fue a los cielos” y diseñó el dispositivo escénico de la obra de teatro “La piel de Elisa”.

No recuerda cuantas obras hizo pero sí que en muchas trabajó en equipo y en varias solo. Algunas se realizaron con mucho dinero y a gran escala; y otras con pocos pesos. Estas últimas también resultaron muy ricas.

Con el libro “La conjura de los necios” se rió como loco.