En los 90, en el entrecruzamiento del  liberalismo, los indultos, el menemismo de la pizza con champagne, la desocupación, el asesinato de María Soledad Morales y el rock and roll del barrio de Floresta, Vanesa Vazquez Laba sentía, dice, que tenía que encauzar su deseo de «emancipación por el conocimiento».
Así que empezó su carrera de Socióloga. Hoy es Doctora en Ciencias Sociales por la UBA. El jurado aprobó su tesis con calificación «Sobresaliente».
Es Investigadora asistente del CONICET, Coordinadora general del Programa contra la violencia de género, del Rectorado de la Universidad Nacional de San Martín (febrero de 2014). También dirige el equipo de investigación “Sexualidades, géneros e interculturalidad”, en la carrera de sociología del IDAES (UNSAM) y coordina el Curso de Posgrado en Salud Sexual y Reproductiva desde un enfoque de género y derechos humanos, en la misma Universidad. 
Vanesa ama a los gatos. Pero algo debe pasar entre ella y los felinos. Cada vez que adopta uno, se le escapa. Maga, una gata negra, fue la última traidora: ahora vive con su vecina.