Por Marcelo Moll

 

Oyola lo predijo hace dos años. La nave de Superman cayó en Argentina y no en Estados Unidos. Sólo equivocó el lugar: fue en un potrero de Capilla del Señor. Cada vez que la realidad imita al arte nos deslumbra tanto como una palabra completa y sin faltas de ortografía en un mensaje de texto.

 

Hechos

 

Clark Kent (Superman), 32 años kriptonianos, oculta su personalidad de superhéroe trabajando como periodista para el diario El Planeta. Sergio Alejandro Berni (Superberni), 52 años, bonaerense, un poco entrado en kilos para la imagen tradicional de un superhéroe, tiene como fachada el cargo de Secretario de Seguridad Nacional.

 

Superman vuela. Superberni  también; no hay conflicto cubierto por los medios al que no lo veamos llegar medio asomado en la puerta de su helicóptero cual Rambo del subdesarrollo.

 

Superman tiene superpoderes. Superberni también; se los dio la presidente hace dos años para que pueda manejar a su antojo todo el conjunto de las fuerzas federales de seguridad.

 

Superman tiene un traje que lo identifica como paladín de la lucha por la justicia. Superberni también; no me van a decir que no es encantador cada vez que aparece en la tele con el mameluco naranja para protección química, aunque todos a su alrededor estén en ropa de calle.

 

Superman tiene visión de rayos x. Superberni también; más de la mitad del aparato de inteligencia nacional responde a sus deseos y fue uno de los ideólogos del tan cuestionado Proyecto X de la Gendarmería.

 

Superman tiene un archienemigo que se dedica a hacerle la vida imposible: Lex Luthor. Es un hombre muy influyente en Metrópolis que carece de superpoderes de cualquier tipo, sin identidad secreta, con un poder basado en su dinero e inteligencia, orgulloso y vengativo, y carece de principios éticos. Superberni, también; dejo al lector el ejercicio de identificarlo. Sólo una pista para agregar a la descripción anterior: su archienemigo jamás sería aplaudido por “el monstruo” de Viña del Mar si presentara su interpretación de “We are the Champions”.

 

Posibilidades

 

El sueño de Superberni es presentarse para Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Sólo lo desvela un pequeño detalle:

 

Superman tiene un talón de Aquiles: la cercanía de una piedra de kriptonita le anula todos sus poderes. ¿Superberni también? ¿Podrá el voto popular detener a nuestro superhéroe? ¿Será la democracia suficiente kriptonita?